lunes, 25 de abril de 2011

Reitero: Macondo no era tan distinto al resto del mundo

- ¡Carajo! - gritó.
Amaranta, que empezaba a meter la ropa en el baúl, creyó que la había picado un alacrán.
- ¿Dónde está? - preguntó alarmada.
- ¿Qué?
- ¡El animal! - Aclaró Amaranta.
Úrsula se puso un dedo en el corazón.
- Aquí - dijo.


Gabriel García Márquez: Cien años de soledad

1 comentario :

  1. ¿Te la he robado? Puedes poner la misma si quieres, ¿eh? No te denunciaré por plagio jajaja.
    Pues si no te has adelantado, será porque no has querido, porque yo la he puesto esta tarde a las 4!!
    BeS.O.S.!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...