martes, 26 de agosto de 2014

El parque jurásico de Monterroso

Cincuenta y cinco años han pasado ya desde que Augusto Monterroso publicó el que, hasta 2006, fue el relato más corto escrito en español.

Monterroso, que no tenía un pelo de tonto, de seguro supondría que El dinosaurio daría que hablar, pero estoy segura de que no pudo imaginar todo el alcance y repercusión que este microrrelato ha llegado a tener.
Ha sido objeto de múltiples investigaciones y ensayos y, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en un imprescindible de los reyes del postureo (el minimalismo es lo que tiene).
Esta entrada es un recopilatorio para ilustrar la que se ha liado a raíz de este microrrelato.

El dinosaurio (el original)

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Augusto Monterroso

El dinosaurio

Cuando despertó, suspiró aliviado: el dinosaurio ya no estaba allí.

Pablo Urbanyi


¡Lagarto, lagarto!

Cuando el dinosaurio abrió los ojos, Spielberg ya estaba allí.

Nuria Barrios

El corrector

Cuando enmendó, la herrata todavía estaba allí.

Jaime Muñoz Vargas

El descarado

Cuando plagió, el copyright todavía estaba allí.

Jaime Muñoz Vargas

Otro dinosaurio

Cuando el dinosaurio despertó, los dioses todavía estaban allí, inventando a la carrera el resto del mundo.

Eduardo Berti

Y cuando despertó, el dinosaurio seguía allí. Rondaba tras la ventana tal y como sucedía en el sueño. Ya había arrasado con toda la ciudad, menos con la casa del hombre que recién despertaba entre maravillado y asustado. ¿Cómo podía esa enorme bestia destruir el hogar de su creador, de la persona que le había dado una existencia concreta? La criatura no estaba conforme con la realidad en la que estaba, prefería su hábitat natural: las películas, las láminas de las enciclopedias, los museos... Prefería ese reino donde los demás contemplaban y él se dejaba estar, ser, soñar.

Y cuando el dinosaurio despertó, el hombre ya no seguía allí.

Marcelo Báez

La culta dama

Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado "El dinosaurio". Ah, es una delicia -me respondió- ya estoy leyéndolo.

José de la Colina

El dinosaurio

El dinosaurio estaba hasta las narices.

Hipólito G. Navarro



Las siguientes viñetas de Frank Arbelo ilustran diferentes interpretaciones de El dinosaurio.




Lo que me parece curioso es que, a pesar de ofrecer distintas visiones del microrrelato, en ninguna de ellas es el dinosaurio el que despierta. Debo ser muy rara, pero esa fue mi primera interpretación.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...